Los colores arcillosos del ladrillo macizo, la vuelta catalana y los arcos parabólicos. El verde de las baldosas de Valencia. El blanco mediterráneo de las paredes. A pesar de la austeridad de los colores y la simplicidad aparente de las formas, la bodega modernista de Gandesa es un edificio muy pensado. Innovador en la época. Y sobre todo, adecuado para la elaboración de vino: las ventanillas superiores para evitar la condensación de los gases que produce la fermentación, los bajos de las tinas para facilitar la circulación del aire, las estructuras para desplazar las prensas, etc. El arquitecto modernista Cèsar Martinell (Valls, 1888 – Barcelona, 1973) pensó en todos los detalles.

Pero, hace cien años, levantar y poner en marcha esta bodega cooperativa no fue fácil. El nacimiento de la Cooperativa Agrícola de Gandesa se gestó en la salida de misa. “En casa, siempre me han explicado que mi avuelo salía de misa mayor y saludó el señor Forcades y otros labradores del pueblo. Allí, acordaron de crear el Sindicato Coopertivo Agrícola de Gandesa, que era como se lo denominó a la época”, recuerda Salvador Manyà, tercera generación de viticultores. Pero aquel acuerdo no fue fruto de la inspiración dominical, ni tampoco de la improvisación. Más bien, consecuencia del nuevo plan de acción agraria que había impulsado la Mancomunitat de Catalunya y que tenía por objetivo la modernización del campo, la creación de escuelas de técnicas rurales y la fundación de las primeras cooperativas. “Los labradores de aquí se ilusionaron con un proyecto que los empoderaba y que, sobre todo, los daba más margen de maniobra para controlar el precio de la uva”, explica Manyà.

Los primeros socios hipotecaron sus tierras y propiedades para pedir un crédito al Banc de Valls. Y el 19 de febrero de 1919, Josep Maria Sierres (fundador y primer presidente del ‘Sindicato’) y Jaume Fontanet (miembro de la junta) encargaron el proyecto de construcción al arquitecto modernista Cèsar Martinell. El edificio se hizo con la colaboración de los cooperativistas que, literalmente, se implicaron para levantarlo con las propias manos. Hoy, todo aquel legado centenario continúa vivo. La bodega tiene más de cuatrocientos socios que cultivan viña —pero también olivos y almendros—, labradores que han cambiado ritmos y dinámicas para adaptarse a las necesidades del siglo XXI. El edificio también se ha transformado: las nuevas instalaciones, ubicadas en un solar adyacente a la bodega construida hace cien años, han permitido modernizar procesos y han liberado el espacio modernista de la actividad vinícola. Un espacio, ahora, destinado casi en exclusiva a la enoturisme.

Buena viña, gran vino // Nunca en la historia de la bodega se habían elaborado vinos tan singulares, que —en buena medida— reivindican las variedades autóctonas de la zona. Mil hectáreas de viñas viejas (Samsó, Garnatxa Blanca, Morenillo) y nuevas (Ull de llebre, Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot) que los cooperativistas cultivan cada vez con más precisión. Porque el buen vino, sale de una buena viña. La coordinación entre viticultores y enólogos es esencial. Y así, los últimos años, los enólogos Toni Coca y Sílvia Pujol han trabajado para crear la gama ‘Pureza’, unos vinos de autor elaborados con la uva de las viñas más viejas. El ‘Puresa Blanc’, hecho con Garnacha blanca 100%, es ideal para acompañar pasta, arroces y pescados. El ‘Puresa Negre Morenillo’ (variedad recuperada) es más adecuado para las carnes rojas y los quesos. Pere Bové, el Presidente de la entidad, tiene claro que hay que “reivindicar que a las cooperativas se hacen vinos excepcionales”. La gama ‘Puresa’ es una gran muestra, pero no la única. La gama ‘Somdinou’ está formada por vinos voluminosos y elegantes. Sin olvidar el vermut ‘Terralta’, una reedición del que se empezó a elaborar en 1932 y que ahora ha vuelto con la etiqueta original. El año del centenario —que empezará el 19 de febrero del año próximo— será una buena excusa para probarlos.

Celler Cooperatiu de Gandesa C/ Avinguda de Catalunya, 28 Tel. 608 316 881 www.coopgandesa.com.La bodega ofrece visitas guiadas todos los días de la semana (excepto martes) con un recorrido por el edificio modernista y cata de vinos. Artículo publicado por Esther Benet y Oriol Gracià de Bluverd Comunicación a la revista L’Estel, noviembre 2018.

Este es el vídeo promocional del centenario que hemos producido desde Bluverd Comunicación: